CAPITULO XII: De Katikati me enamoré

Ahora sí. Llegó el momento de contarles de nuestro arribo hacía la ciudad de Katikati. En los capítulos anteriores de estas entregas sobre nuestro viaje por Nueva Zelanda con la Visa Working Holiday hablé sobre nuestra llegada a Auckland, nuestro posterior viaje a Tauranga y Mount Maunganui y de las vacaciones que nos tomamos de dos semanas por varios lugares de Bay of Plenty. Ahora estamos instalados en Katikati y es hora de que les cuente al respecto.

Katikati

EN UN PUEBLITO ALEJADO…

Katikati es una ciudad muy chica, pero muy linda. Está rodeada de montañas. Debe tener unos 3.000 habitantes, pero cuenta con varias fabricas de kiwis. Es por eso que, durante la temporada que dura la recolección y empaque de kiwis, se llena de gente que viene a trabajar a estas Packhouse. Muchos de las islas del Pacífico como Tongoles, Fiyianos, Samoanos, etc., muchos hindúes, algunos europeos y, por supuesto, muchos argentinos y latinoamericanos (somos una plaga en todo New Zealand).

Como ya les conté en capítulos anteriores, mientras estábamos en Tauranga fuimos a aplicar a varias fabricas de kiwis, tanto en Te Puke como en Katikati. La cuestión es que, de dos fábricas de ésta última localidad nos llamaron para firmar el contrato por la temporada de 3 meses. Muy contentos de haber conseguido trabajo firmamos con las empresas Satara y con Hume. Al final nos decidimos por Hume porque fue la que primero empezó. Además porque el mismo día que fuimos a aplicar, nos estaban esperando con el contrato para firmarlo, así que salimos con un puesto asegurado y las personas que nos atendieron fueron muy amables con nosotros.

Katikati

Recolectando Kiwis en una Orchard

Mientras estábamos todavía en el Monte, a las chicas las habían llamado de Satara para hacer una inducción, y a los hombres nos habían mandado un mail de confirmación, pero al final, Satara retrasó su comienzo y los seis nos fuimos a trabajar a Hume. Ya llevamos casi un mes de trabajo en la Packhouse, y como la temporada de kiwi viene muy floja, estamos trabajando pocos días a la semana. Algunos días, cuando no trabajamos en Hume, nos vamos a hacer Picking, que es recolectar los kiwis de las plantas en los campos. Primero pensé que iba a ser un trabajo duro, pero después comprobé que se puede hacer tranquilamente si cansarse demasiado.

Pero la cuestión es que nos vivimos a vivir a Katikati. Paramos una semana en la casa de Don y Pauline, unos ancianos muy pero muy amables y atentos. Laura y yo dormimos en un Motorhome y los chicos fueron a una habitación en la casa. En la casa también vive, desde hace mucho tiempo, un matrimonio tailandés. Es muy común que los neozelandeses te alquilen piezas y que vos vivas con ellos el tiempo de tu estadía. Pasamos una muy linda y recordada semana. Charlamos con Don y Pauline un montón de cosas. Nos contamos nuestras vidas. Jugamos con su simpática perrita. Con Laura la fuimos a pasear por el barrio un par de veces. (Extrañamos a la Coqui!!!)

El primer día en Katikati, un jueves, junto con Maxi, nos fuimos a jugar un partidito de futbol a la cancha de la ciudad. Yo había leído en la cartelera del I-Site, que todos los jueves se juntaban a jugar al fútbol. Así que nos vestimos de futbolistas y nos fuimos a correr detrás de la pelota, la “caprichosa”, un par de horitas. Cuando llegamos había un flaco con lentes de sol, haciendo jueguitos con una pelota. Nos acercamos y le preguntamos si era el lugar donde jugaban. Nos respondió que si, pero que empezaba a las 18:30hs (eran las 18hs). También le preguntamos si podíamos jugar y nos respondió que si quedaba lugar, jugábamos. Nos cayó un tanto mal la respuesta, pero al final, cuando llegaron los demás jugadores, nos prendimos en un partidito de cancha grande.

La conclusión que saqué del match, en donde eran todos kiwis menos dos ingleses, un uruguayo (ya vamos a explayarnos con éste último) y nosotros dos argentos, es que tienen poca técnica, (solo un par se destacan, pero en argentina serían del montón), son un tanto torpes con el balón en los pies, pero te corren como unos animales, tienen un estado físico envidiables.  Fue un partido muy amistoso, sin arqueros. Era más una práctica que otra cosa. Igual, lo más importante es que volví a jugar al fútbol después de 6 meses de inactividad y me sentí muy bien.

Katikati

Con Franco cuando jugamos para el equipo de Te Puna un partido de la Copa de Nueva Zelanda

Al jueves siguiente fuimos con Franco, un amigo que conocí acá de Bahía Blanca. Jugamos contra el equipo titular de Katikati y ahí clavé mis primeros dos goles en el extranjero. El primero de cabeza, de espaldas, por arriba del arquero y el segundo un mano a mano, definiendo de primera, tres dedos, al ángulo derecho del arquero. Al otro jueves volvimos a ir con Franco y tuvimos 20 minutos de pura magia. No nos podían parar. Jugamos nuevamente contra la selección de Katikati, que venía de ganar 7 a 0 el último partido. Como les decía, nos complementamos muy bien con Franquito. Metimos paredes. Toques de primera. Lujos y hasta goles. Si, volví a mojar. Y otra vez de a dos. Metí los dos primeros de mi equipo. Fueron muy parecidos los goles. De cabeza ambos. Se puede decir que llevo una media de dos goles por partidos. Ni Messi tiene ese record… jajaja. Simplemente fútbol! Simplemente feliz! Al final terminamos jugando un torneo regional y un partido de Copa Neocelandeza, para el equipo de Te Puna, una ciudad a 50km de Katikati, porque en el equipo de Katikati, supuestamente, ya había cerrado el tiempo de inscripción de jugadores. Así que nos fuimos, con Franco y Marcelo, al equipo del Fury (La Furia) de Te Puna.

El segundo día en Katikati (viernes) nos fuimos a Waihi Beach que queda a 15km al norte. Una playa virgen, donde pasamos el día. Ni bien llegamos, dos minas en bolas salían del mar. Ese fue nuestro recibimiento. Nada pudorosas las locas. Después del mediodía llegaron Marcelo, el amigo uruguayo que jugó al fútbol con nosotros, junto a su novia, Nataly. Charlamos un rato, nos tomamos unos mates, corrimos por la playa 20 minutos con Mauri y disfrutamos de, hasta ahora, nuestro último día de playa.

El sábado fue nuestro primer día de trabajo en Hume. Yo soy Stacker, el forzudo que acomoda las cajas, y los chicos son todos Packer, los que empaquetan los kiwis en las cajas. El trabajo es bastante monótono y sencillo. Lo bueno es la paga en dólares por hora y todos los jueves. Estamos en el turno noche. Elegimos ese turno así podemos disfrutar del día. Igual, tenemos pensado trabajar en Katikati por dos meses o hasta que juntemos algo de plata para ir a recorrer toda la isla sur de Nueva Zelanda.

Lo característico de Katikati, y de New Zealand, y creo que del viajero en sí, es que todos los días son iguales en el sentido que no se diferencia un domingo de un martes, por ejemplo. Todos los días existen para ser vividos a full y se pierde la noción y la distinción de la palabra y significado de “semana”. Y puede ser que un lunes salgamos a pasear a alguna ciudad vecina y un domingo estemos trabajando como si nada. Muy loco como funciona el cerebro humano cuando uno es viajero.

Bueno, como se me hizo largo el capitulo voy a dejarlo acá. En el próximo seguiremos con nuestra aventura por Nueva Zelanda. Seguiremos contando nuestros días en Katikati, de los trabajos que realizamos, de nuestra mudanza con los amigos uruguayos a una casa, de las escapadas a Tauranga y Monte, de las juntadas argentas y mucho más.

Nos leemos.

FOTOS DE KATIKATI

Katikati

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Escritor | Viajero | Licenciado en Administración. Actualmente me encuentro viajando por el mundo y decidí crear este espacio virtual para unir dos pasiones: Escribir y Viajar. Pila en Google+

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2 Comentarios

  1. 9 marzo, 2014

    […] amigos uruguayos a una casa. A Marcelo y a Nataly los conocimos el primer día que estábamos en Katikati, cuando con Maxi, fuimos a jugar al futbol. Marcelo, fanático de Peñarol y nacido en Montevideo, […]

  2. 10 marzo, 2014

    […] una de las mejores, pero fue nuestro año de trabajo. También se va terminando nuestra estadía en Katikati. Es hora de seguir nuestro camino y continuar recorriendo Nueva Zelanda. Este tiempo va a quedar […]

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