Koh Lipe, las mejores playas de Tailandia

Koh Lipe es una pequeña isla del sur de Tailandia. Fue nuestro primer destino en este país después de viajar dos meses por Malasia. Era un lugar que queríamos conocer porque estaba fuera del circuito turístico y además teníamos la ventaja de que fuimos en octubre cuando todavía era temporada baja. Andábamos en busca de playa y tranquilidad y en Koh Lipe encontramos este combo perfecto.
Koh Lipe

Llegamos a Koh Lipe después pasar la noche en Hai Yai, una ciudad cerca de la frontera con Malasia. Nuestro arribo a Tailandia fue un tanto problemático. Nos agarró una fuerte diarrea mientras estábamos en viaje. Pero ya detallamos esta experiencia aquí. En este post nos vamos a dedicar a contar como fueron los 8 días que estuvimos en la isla de Koh Lipe.

Conociendo Koh Lipe

Como ya les conté, Koh Lipe es un lugar paradisíaco ubicado cerca con la frontera de Malasia a 60 km de Tailandia continental, en el Mar de Andaman. Es la isla más meridional de este país. Es tan pequeña que se puede recorrer caminando en unas horas sin demasiado esfuerzo. Es famosa por sus playas de arena blanca, el agua cristalina que baña sus costas y su abundante vida marina. Es quizás, de las islas turísticas de este país, la que menos extranjeros la visitan. Nosotros estuvimos en octubre cuando todavía es temporada baja y nos encontramos con muchos alojamientos, restaurantes y negocios cerrados y pocos turistas. Éramos nosotros y los Chao Leí (gitanos de mar) que son los habitantes originarios de estas zonas.

Koh Lipe tiene tres playas; Pattaya, Sunrise y Sunset. Nosotros decidimos alojarnos el Daya Resort en un bungalow sobre el final de la playa de Pattaya.

Koh Lipe

Arribo a Koh Lipe

El barco que tomamos en Pakbara nos dejó en frente de la playa de Sunrise de Koh Lipe, en una plataforma sobre el mar que oficia de puerto. Desde ahí tuvimos que tomarnos un bote por 10 baths cada uno para hacer los pocos metros que separaban de la isla. Era eso o ir nadando con las mochilas a cuesta. Cuando llegamos a la playa caminamos unos veinte minutos por la única calle asfaltada que tiene la isla, la Walking Street a través de la isla hasta llegar a la playa de Pattaya. Desde ahí fuimos caminando por la arena hasta encontrar el hotel al final de la playa al lado de un acantilado. Al llegar por fin al alojamiento nos atendió una familia que no eran los dueños del lugar, sino que estaban ahí haciendo arreglos y mantenimiento mientras esperaban que llegue la temporada alta del turismo. Coordinamos un buen precio, 350 baths por día y nos quedamos ocho noches.

El bungalow donde estábamos alojados daba directo al mar. Tan era así, que durante la mañana que subía la marea, el olor a sal se nos incrustaba en nuestros sentidos y el agua llegaba hasta la puerta. Era muy bonito salir del bungalows y meternos directo al mar. Podríamos decir que desde la escalera que daba al deck del bungalow teníamos nuestros propio trampolín.

Los días en Koh Lipe

Amanecíamos a media mañana. Desayunábamos algunas bananas y galletitas con te y nos poníamos a leer, a escribir o nos íbamos a nadar un rato. Algo llamativo que pasaba era ver a unos niños jugar a los piratas en unos botes anclados, ante la atenta mirada vigilante de un perrito que metía su cuerpo en el agua hasta la panza y observaba todos los movimientos de estos pequeños. Los cuidaba mientras los padres trabajaban en la puesta a punto del hotel. Era el vigilante designado y el se tomaba muy en serio su trabajo.

Koh Lipe
Koh Lipe

Cuando la marea empezaba a bajar, cosa que ocurría cerca del mediodía, nos íbamos a caminar por la playa y por la Walking Street. Comprábamos para almorzar y volvíamos al bungalow. A veces hacíamos una siesta con el sonido del mar como canción de cuna o nos quedábamos escribiendo o leyendo en el deck de nuestra cabaña. A la tarde salíamos a caminar por el interior de la isla y nos llegábamos hasta las otras dos playas. Cuando el sol bajaba nos íbamos a cenar. Los primeros días cenamos en un restaurante italiano de nombre Leonardo que justo estaba abriendo sus puertas esa temporada. Pero como los precios en general en Koh Lipe son un tanto caros, y Leonardo no se quedaba atrás, buscando conseguimos un restaurante indio en el medio de la isla al final de la peatonal que atendía un chico muy simpático. Tenía buenos precios y la comida era sabrosa. Algo para destacar eran los jugos y los panqueques de Madame Yoohoo.

Koh Lipe

Descansamos mucho los días que estuvimos y no hicimos grandes cosas. El lugar invitaba para relajarse todo el tiempo ante la tranquilidad del mar.

Vivimos una muy linda experiencia en Koh Lipe. Para nosotros fue de los mejores lugares que visitamos en este país. Las mejores playas, sin duda. Muy recomendable.

Nos leemos…


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Escritor | Viajero | Licenciado en Administración. Actualmente me encuentro viajando por el mundo y decidí crear este espacio virtual para unir dos pasiones: Escribir y Viajar. Pila en Google+

3 Comentarios

  1. Irene dice:

    Hola!! Bonito blog! Sobre que fechas viajasteis a koh lipe? Tenemos intención de ir en julio y no sé si arriesgarnos por el tiempo.

  2. cris michel dice:

    qué belleza estos lugares fueran del recorrido tradicional de Tailandia cuyos primeros descubridores por lo general son los mochileros……..Paraísos terrenales de donde no dan ganas de volver!

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