SER MUJER Y MOCHILERA | Capítulo 1: La Menstruación

La menstruación puede ser motivo de extrema alegría o desilusión para muchas mujeres y parejas. Pero cuando estaba viajando, la menstruación significaba para mí una sola cosa: problemas y más problemas.

Mientras viajaba en Nueva Zelanda tenía inconvenientes de tamaño. Todos los productos de higiene que compraba para la menstruación eran enormes para mi gusto. Tenía que cortar la parte trasera de las toallitas porque, si no lo hacía, me sentía como un bebe en pañales. En otros países, sobre todo en los asiáticos como Filipinas, se me hacía difícil encontrar tampones porque las mujeres locales no suelen utilizarlos y los mercados no los venden. Y en China encontraba todo lo que necesitaba, pero nunca sabía con certeza lo que estaba comprando hasta que abría el paquete y miraba el contenido. Al estar todo escrito en mandarín, comprar se volvía una caja de sorpresas, en el que un paquete de protectores diarios fácilmente podía resultar ser una sopa de noodles.

Cuando recorría las góndolas de los supermercados de los países en los que me encontraba, de vez en cuando encontraba los mismos productos que consumía en Argentina. Cuando abría los paquetes me daba cuenta que los productos eran diferentes. Y esto es porque las marcas adaptan sus artículos a los gustos de consumo del país en el que se encuentran. Por ello cada vez que llegaba a un país nuevo debía adecuarme a los productos diseñados para la higiene femenina y siempre terminaba comprando algún paquete de protectores o pads que no me gustaban o que no me servían. Tiraba dinero y estaba incómoda y con miedo a mancharme todo el tiempo.


La Menstruación


Los problemas no sólo estaban relacionados con los productos sino también con el contexto que me rodeaba. Viajar muchas horas sin tener un baño a disposición en el cual higienizarse. Que los baños no tuvieran cesto de residuos o que fueran a la vista de todos y todas sin opción de privacidad alguna. Que los baños sean sólo para hombres, como me sucedió una vez yendo en bus desde Kuala Terengganu a Kuala Lumpur, en Malasia. No se puede estar preparada para todo lo que te puede suceder en un viaje y yo no podía sortear todas las costumbres y hábitos de los países que visitaba mientras estaba menstruando.

Durante mi viaje experimenté algunas situaciones muy molestas. Te voy a contar dos de ellas en primera persona, para que uses mis zapatos por unos párrafos:

Gran Muralla China

En China me era imposible saber de antemano si estaba comprando tampones, toallitas o noodles de arroz


Situación 1: Estás en Filipinas, en plena temporada de verano. Calor extenuante y húmedo. Estás dentro de una Van en movimiento. Te diriges desde Puerto Princesa hacia El Nido. El transporte en el que te encuentras está atestado de gente. Los filipinos se caracterizan por ser expertos del Tetrix automotriz y pueden meter en una Van a 20 personas sin ningún problema. El calor va en aumento gracias a la ineficiencia del aire acondicionado o la inexistencia del mismo. Imagina ahora que estás en tu período… Sí, estás indispuesta. Hoy te pusiste una toallita higiénica. No te ibas a meter al mar, así que decidiste ahorrar esos tampones que empiezan a escasear y que tan difíciles son de conseguir en este país tan hermoso. Estás en tu primer día y tu toallita higiénica está a punto de rebalsar de sangre. Desesperada, te diriges al conductor, y en un inglés tembloroso, le preguntas cuándo es la próxima parada. Te informan que en cinco horas de viaje no hay un baño en el cual poder higienizarse.

Situación 2: Estas en Nueva Zelanda. Clima húmedo y frío. Te encuentras en una granja, en el medio del campo. Estas en una plantación de grosellas. Miles de árboles a tu alrededor distribuidos en perfectas filas. Tu trabajo consiste en cortar y recoger del suelo las ramas de las grosellas, más precisamente en agacharte todo el tiempo para talar plantas que no superan el medio metro. Imagina ahora que estás en tu período… Sí, estas indispuesta. Hace más de cinco horas que tenés puesto el mismo tampón y empiezas a sentir como las burbujas salen por tu vagina. Señal indiscutible de que tu tampón está lleno y que necesitas un cambio. Le preguntas a la señora que te supervisa dónde está el baño. Ella te responde que el único baño está en el otro campo a unos veinte kilómetros de allí y que puedes ir detrás del silo que está a unos cincuenta metros a tu derecha. Le pides a un amigo que te haga campana para que no te vea ningún ser humano. Te sacas el tampón a la intemperie, siendo testigo de esto miles de ovejas.


Estas dos situaciones no fueron extraordinarias, y siempre trataba de estar preparada para momentos como estos. La solución me llegó un día en la mesa de una cocina, cuando un par de amigas charlaban sobre un invento que cambio mi forma de vivir la menstruación:

¡LA COPA MENSTRUAL!

Un nuevo invento, aunque no tan nuevo, ya que comenzaron a utilizarse durante el siglo XIX y a producirse de forma industrial en la década de 1930. Esta copa reemplaza a tampones y toallitas por igual y es el último invento en lo referido a la menstruación femenina. Está hecha de silicona que ayuda a la prevención de infecciones, siendo este material no adecuado para que los gérmenes se desarrollen. Actualmente, es el mejor reemplazo para el tampón y toallitas, ya que, al ser reutilizable, estás reduciendo la cantidad de desechos y el consumo de algodón y plásticos.

La Menstruación

Cómo utilizar la Copa Menstrual

Introduces la copa dentro de tu vagina y el trabajo de ella es recoger la sangre de tu período. Una vez llena, se retira la copa, se vacía, se limpia con agua y se vuelve a introducir. Se puede utilizar durante doce horas consecutivas sin necesidad de retirarla. Y también es posible utilizarla de noche, lo cual reemplaza tanto al tampón como a los pads o toallas higiénicas. Una vez que tu período finaliza debes lavar y esterilizar tu copa, sumergiéndola en agua e hirviendo la misma por uno o dos minutos. También recomiendo que esterilices la copa aun siendo nueva, antes de darle el primer uso.

Como introducir en la vagina la Copa Menstrual

La Menstruación

Imagen de como introducir la Copa Menstrual

La Menstruación

No te asustes. La Copa no es tan grande como parece.

Beneficios de la Copa Menstrual

  • Puedes utilizarla de día y de noche hasta 12 horas consecutivas.
  • Reducción de desechos plásticos, de algodón y papeles.
  • Es reutilizable, pudiendo usar la misma copa hasta cinco años seguidos.
  • Es higiénica, ya que el material que la compone permite poder esterilizar la copa con agua hervida. El tampón o pad no se puede esterilizar y vaya uno a saber que manos tocaron ese tampón antes de que te lo introduzcas en la vagina.
  • No tenés que adaptarte a las marcas de toallitass y tampones que utilizan en cada país que visitas. Ni hablar de la dificultad de encontrar tampones en algunos países.
  • El costo de la copa menstrual se recupera a los pocos meses de ser comprada, lo cual indica que, a pesar de tener que hacer una inversión inicial elevada, estamos ahorrando dinero, ya que si cuidamos bien de la copa podemos reutilizarla por muchos años.
  • La silicona no es adecuada para que los gérmenes se acumulen en ella, lo que reduce las posibilidades de tener infecciones a causa de su uso.
  • En algunos casos, como por ejemplo el mío, reduce la cantidad de días de tu período. Mi experiencia es que antes de usar la copa, la menstruación no se iba en tres días, ahora dura sólo dos días. Es algo que no puedo explicar científicamente, pero me pasa gracias a la copa menstrual. Por supuesto que no puedo garantizar que le vaya a suceder a todas las mujeres

También tiene algunas desventajas

  • Puede ser incomoda de utilizar en baños públicos.
  • Una vez finalizado el período menstrual, además de lavarla con agua y jabón, se debe esterilizar, hirviéndola.
  • Puede ser un poco complicada de usar al principio. Se puede mover si está mal colocada. Pero, si la colocamos bien, es difícil que se mueva. Puede crear una succión que impida sacarla si no se lo sabe hacer. En estos casos se debe introducir un dedo para que entre el aire, se deshace el vacío y sale fácilmente.
  • Si no lavamos o hervimos la copa menstrual, le puede quedar un color amarillento, sobre todo en aquellas que son de silicona transparente, lo que le puede dar un aspecto de “suciedad”.

Conclusiones sobre mi experiencia usando la Copa Menstrual

La Copa Menstrual cambió mi forma de experimentar la menstruación. Ya no me siento incomoda, ni estoy pensando todo el tiempo si estoy manchándome el pantalón. También me ayudó a conocer más mi cuerpo y a ser consciente sobre todo el desecho y la contaminación que generamos al usar tantos productos plásticos. Me acercó a mi naturaleza como mujer y me obligó a experimentar mi período de una manera consciente, haciéndolo más cómodo y ecológico.

No existe la forma de garantizar que a todas las mujeres les guste o les funcione. Lo único que puedo decir es que a mi me funciona y que es lo mejor que me pasó en mucho tiempo con respecto a mi menstruación. Ya hace más de un año que la uso y no la dejaría por nada.

Muchas mujeres con las que hablo acerca de este tema le tienen miedo a lo nuevo o le tienen asco a experimentar su propia sangre. Incluso me han dejado mensajes agresivos en las redes sociales en las que publiqué este artículo. Yo creo que algunas personas se han tragado el mensaje social y publicitario y lo han hecho su bandera. Esos avisos publicitarios, que no son capaces de incluir la palabra Menstruación en sus diálogos, nos dicen una y otra vez que tendríamos que avergonzarnos de ser mujeres y menstruar. No deberíamos dejar que las publicidades de toallitas nos llenen de vergüenza y deberíamos ser capaces de vivir nuestro período menstrual y nuestras experiencias de una forma más abierta y libre de prejuicios y miedos.

Un consejo importante

Si estas decidida a comprar una copa menstrual, asegúrate de adquirir una marca conocida. Hay muchas copias truchas de marcas originales, fabricadas mayormente en China. Estas copas son fabricadas con materiales poco confiables. Es fácil identificarlas porque su valor es mucho menor, y así también lo es su calidad. Ten en cuenta que es algo que vas a introducir en tu vagina así que debes ser exigente, como con todo lo que metes ahí adentro.

Ser viajera y ser mujer no tiene porqué ser un sacrificio.

No te pierdas la segunda parte de la serie SER MUJER Y MOCHILERA | Capitulo 2: La Depilación


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Escritora | Viajera | Licenciada en Administración. Actualmente me encuentro viajando por el mundo y decidí co-crear este espacio virtual para unir dos pasiones: Escribir y Viajar. Laura en Google+

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14 Comentarios

  1. Camila dice:

    Hola! Hace mucho que me pregunto como se hace con la menstruación cuando se es mochilera, gracias por la información! (:

  2. Camila dice:

    Jajaja me encantó el post! Eso y la depilación son un tema… Complicado! Lo de la copa menstrual, puede q sea mejor pero cuando una se la quita, hay q enjuagarla no? Como hacen si estan el un campo con las ovejas?

    • paula dice:

      Lo que se suele hacer en baños publicos o lugares donde no sea posible lavarla con jabon es llevar consigo una botellita de agua para lavar el exceso de sangre y si posible una toallita humeda para terminar de limpiar la copa. Otra cosa que facilita bastante para quien está de viaje es llevar una tacita esmaltada para hervir la copa. Eso se puede hacer en una cocina o mismo en una fuente de fuego en el medio de la nada. Pero tiene que ser usada solo para eso, y no para tomar agua jeje

    • Hola Cami!!
      La copa menstrual no necesita tantos cambios, salvo que tengas una menstruación muy abundante (para esto hay copas más grandes). Aun así, podes estar en situaciones donde necesitas vaciar la Copa y no tenes cómo limpiarla. Viajando he estado varias veces en esta situación. Lo que yo hago es usar una botella de agua para limpiarla o toallitas húmedas, esas que venden para limpiarle la cola al bebe . Hasta ahora es la mejor solución que encontré. Lo bueno es que si estas en un campo con ovejas, no tenés que preocuparte por los residuos de sangre porque, al ser biodegradables, no estás contaminando.
      Saludos!!

  3. lea dice:

    muy buena nota!
    cosas no menos importantes que a veces las viajeras pasan por alto, por confiadas, o por pudor.
    un gran aporte al mundo viajero.

  4. Maria del Mar dice:

    Holaaa! Muy interesante la entrada! Hace tiempo que estoy pensando en hacerme con una copa menstrual, para mi próximo viaje al sureste asiático, por las razones que has comentado.

    Pero hay una duda que me hecha para atrás, y es el tema de la esterilización, ¿cómo lo haces cuando te coincide en medio de un trekking, durmiendo en la interpiere? O en algun albergue donde no sea posible hervir agua?
    Muchas gracias!

    • Hola María!!
      Gracias y espero que te haya servido de ayuda el artículo.

      El tema de la esterilización es un problema. No es fácil encontrar hostales u hospedajes que tengan una cocina a disposición de los clientes. En mi caso lo resuelvo preguntando, diciéndoles que necesito hervir “algo” y pidiéndoles permiso para usar su cocina. Hasta ahora nunca pase un mes sin esterilizar la copa menstrual. En caso de trekking y demás, salvo que estés dos meses viviendo en la naturaleza sin poder calentar agua, no vas a tener problemas. Podes guardar la copa, después de haberla lavado bien, y esperar hasta llegar a un lugar donde puedas hervirla. Lo importante es esterilizarla antes de tener tu período.
      Espero haberte ayudado.
      Saludos!!

  5. Bele dice:

    Jajajaja. Recuerdo que yo fui la que te contó de la copita por experiencia de Vane 🙂 !!! Qué bueno que la sigas ocupando. Yo aún tengo la mía sin ocupar, a ver si con este artículo me animo con comenzar a darle uso (sobretodo porque me voy de viaje ahora en Noviembre por 4 meses a Sudamérica)

    • Hola Bele!! Un antes y un después en mi menstruación con la Copa
      Me acuerdo del día en el que estábamos hablando en la cocina. Yo nunca había escuchado nada acerca de la copa menstrual. Ni bien me contaste y Vane me dijo que funcionaba, empecé a buscar opciones y me la compré. Nunca dejé de usarla. Por qué no la usas?
      Que bueno escuchar lo de tu viaje!! Mucha suerte!!!

      • Bele dice:

        Intenté colocarla, pero tuve la sensación que nunca quedaba bien puesta. Quizás lo intente para mi próximo período, a ver si logro aprender a ocuparla ahora para el viaje. Oye, los súper seguimos en sus viajes con Charlito. El les manda muchos saludos.!

  1. 12 octubre, 2015

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  2. 27 enero, 2016

    […] En redes sociales, y particularmente en grupos de facebook de mochileros, las mujeres hace tiempo debaten y se sugieren el uso de la copita. Las viajeras con blogs suelen tratar el tema y recomendar su uso – siempre de marcas reconocidas que tengan validada su calidad de materiales- como en “Los viajes de la nena”  o “De libros y viajes”. […]

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